6/1/10

Cuando más te retengo, te escapás por mi nariz o por el costadito de mis labios. Si te dejo ir demasiado rápido no tiene gracia. Siempre aguantando lo justo y sabiendo cuántos besos darte para que me entregues una visión distinta, una risa sin aparatos y una gula con ganas de comerte los ojos.